Tras unas vacaciones que se me han hecho bastante cortas (a veces parece que nunca son suficientes, ¿verdad?) vuelvo a la carga con otra entrada sobre GRI y memorias de sostenibilidad.

En esta ocasión es turno del GRI 303 Agua y Efluentes, en su última versión (aún no traducida al español) de 2018 y que será de aplicación a partir del primer día del año que viene.

Es un estándar muy interesante y aque además exige bastante información, por lo que creo que se merece un post para él solo.

Estructura

Como es habitual en estos estándares, se divide en los contenidos con enfoque de gestión y contenidos específicos, quedando como sigue:

Contenidos de enfoque de gestión:

  • Contenido 303-1 Interacciones con el agua como recurso compartido
  • Contenido 303-2 Gestión de impactos relacionados con vertido de agua

Contenidos específicos:

  • Contenido 303-3 Extracción de agua
  • Contenido 303-4 Vertido de agua
  • Contenido 303-5 Consumo de agua

Contenido 303-1

Dado que la organización, a lo largo de toda su cadena de valor, puede afectar tanto a la calidad como a la disponibilidad de agua, es necesario informar cómo interactúa con ésta. Es decir, cómo y de dónde se obtiene el agua que se extrae, se consume y se vierte, así como los impactos relacionados con el agua (tanto de la actividad como de los propios productos o servicios).

Estos impactos deben describirse adecuadamente, incluyendo el alcance de su análisis, marco temporal y cualquier metodología o herramienta utilizada.

Para administrar el agua como un recurso compartido es fundamental trabajar con los grupos de interés asociados a este recurso, por lo que también deberemos indicar cómo lo hacemos.

También es necesario explicar el proceso que seguimos para establecer cualquier objetivo relacionado con el agua y cómo se relacionan con posibles políticas públicas y contextos locales en relación con el estrés hídrico.

Contenido 303-2

Debemos describir los estándares que, como organización, tenemos establecidos sobre la calidad de los efluentes y el agua que vertamos y cómo establecemos esos requisitos mínimos de calidad. Si existen requisitos sectoriales o tenemos estándares internos o guías, deberemos incorporarlos a la información

Esto es especialmente importante si trabajamos el ubicaciones en los que no haya requisitos locales para su vertido.

También es indicar si se ha considerado el perfil del agua receptora de nuestros vertidos.

Contenido 303-3

El volumen de agua extraída en áreas con estrés hídrico puede implicar graves impactos por parte de la organización en zonas sensibles, por lo tanto es necesario saber más acerca de las ubicaciones donde estos impactos pueden ser significativos y qué acciones son necesarias para reducirlos al mínimo.

Así, tendremos que informar sobre el total de agua extraída en todas las áreas y aportar la información separada por fuentes como agua superficial, subterránea, marina, agua producida o agua de terceras partes. Si además la extracción sucede en zonas con estrés hídrico, habrá que indicarlo por separado.

Este agua extraida también debe clasificarse en «agua fresca» y «otra agua» en función la cantida de sólidos disueltos que posea.

Al igual que en ocasiones previas, deberemos aportar toda la información extra que consideramos necesaria para clarificar estos datos y cómo han sido tomados, teniendo en cuenta que las metodologías y herramientas utilizadas deberán ser creíbles y que estén a disposición pública.

Contenido 303-4

Al igual que con el agua extraída, debemos aportar datos sobre el agua vertida. La clasificación y unidades son las mismas que en el contenido anterior.

La relación entre la cantidad de agua vertida y los impactos negativos no es lineal. Un incremento en el volumen de agua vertida no tiene, necesariamente, que corresponder con grandes impactos negativos, puesto que éstos dependerán de la calidad del agua y de la sensibilidad del medio receptor.

Por ello, hay que añadir si se tratan los vertidos para eliminar sustancias prioritarias de interés y cómo estas sustancias se definen o qué criterios se utilizan, además del número de incidentes en los que se haya vertido aguas que superen los límites establecidos.

Contenido 303-5

Conocer el consumo de agua de la organización puede ayudar a comprender los impactos derivados de su extracción, así como la disponibilidad de ésta aguas abajo.

Así, la información que debemos aportar es la siguiente:

  • Total de agua consumida en todas las áreas en megalitros
  • Total de agua consumida en todas las áreas con estrés hídrico en megalitros
  • Cambios en el almacenamiento de agua (si se ha identificado que su almacenamiento implica impactos significativos)
  • Cualquier información necesaria para entender los datos aportados

Si la empresa no puede medir directamente el consumo de agua se establece la siguiente fórmula para su cálculo:

Consumo de agua = Total de agua extraída - Total de agua vertida

Finalmente, este estándar incluye un ejemplo de plantilla para poder presentar la información de manera adecuada a los requisitos de los contenidos.

Y hasta aquí este estándar sobre agua y efluentes. Ya sabes que si necesitas ayuda con tu memoria de sostenibilidad estamos aquí para ayudarte.

¡Hasta el próximo post!